



![]() | > Distribución de las mesas. Es algo que no se debe hacer al a ligera, es muy importante delicarle su tiempo y hacerlo bien. Puede que el tiempo a dedicarle sea mucho, pero es necesario si queremos que el banquete resulte bien. Hay que tener bien cerrada la lista de invitados que asistirán al banquete, aún así habrán imprevistos de última hora. Una vez cerrada la lista de invitados hay que aplicar una estrategia de colocación. Haremos varios grupos dividiendo entre familia-amigos-compañeros, dentro de cada uno por más importantes y menos, y además por más divertidos y menos. Es preferible que las mesas sean pequeñas y redondas, entre 6 y 10 personas por mesa, de ese modo todos podrán participar en la conversación, se divertirán más que si sólo pueden hablar con las personas que tiene al lado. Es recomendable alternar las mesas de los invitados más dicharacheros y juerguistas, con los más serios, así se contagiará la alegría. Los amigos de los novios suelen ser los más desinhibidos, por lo que si la media de la boda es seria, o la etiqueta de la ceremonia es más formal y selecta, conviene pedirles que no se descontrolen. Hay que tener en cuenta también la gente que no se lleva bien e intentar que no coincidan en la misma mesa, pues la tensión se respirará en el ambiente. |